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Refranys i frases fetes


Dites i refranys de Nadal PDF Imprimir Correu
Escrit per Lis   

Nadal a casa i vora la brasa
Nadal a la solana, Pasqua a l'ombra
Nadal al sol, per Pasqua al foc
Nadal amb gelada duu bona anyada
Nadal amb lluna any de fortuna
Nadal amb nit obscura, sembra en terra dura
Nadal dilluns, les festes amunt
Nadal duu l'hivern dins d'una panera; si no el duu al davant el porta al darrera
Nadal endavant, fred i fam
Nadal gelat, el blat granat
Nadal humit, fa el pagès ric
Nadal i sant Joan tallen l'any
Nadal mullat, blat nevat
Nadal nevat anyada de blat
Nadal nevat estiu regalat
Nadal nevat maig regalat
Nadal nevat, cara de gat
Nadal passat, a casa l'endemà passat
Nadal plujós, cara de gos
Nadal sense lluna mala fortuna
Nadal sense lluna, ni blat ni pastura

 
Refranys de Nadal PDF Imprimir Correu
Escrit per profe   
*Per Santa Llúcia, un pas de puça. Per Nadal, un pas de pardal.

*Cap d'Any gelat, any de molt de blat.

*Pluja per Nadal, alegria per a tot l'any.

*Nadal nevat, estiu regalat.

*Pels Reis, el dia creix i ruc qui no ho coneix.

*Carnestoltes vinguen voltes,

  Nadal de mes a mes,

  Pasqua de huit a huit dies,  

  Quaresma no tornes més.

 


 
Frases hechas PDF Imprimir Correu
Escrit per Adrian Martin Cano   
Pasar la noche en blanco

Cuando una persona es incapaz de conciliar el sueño por un u otro motivo, se dice que ha pasado la noche en blanco. El origen está relacionado con la noche que ritualmente solían pasar sin pegar ojo aquellos que durante el medievo, querían formar parte de ciertas órdenes de caballería.

 

Tirar la casa por la ventana

Se dice que alguien tira la casa por la ventana cuando de repente comienza a efectuar gastos superiores a los que acostumbraba.

Tan contundente expresión nace de la costumbre que existía en el siglo pasado de tirar literalmente por la ventana los enseres del hogar cuando a alguien le tocaba la Lotería Nacional en España.

 

Echarle a uno el muerto

La expresión echar el muerto y sus variantes echar el muerto a casa, a puerta ajena o al vecino, se utilizan comúnmente para imputar a un tercero la culpa de lo que no ha hecho.

Al parecer, el origen de la expresión se remonta a la Edad Media. Según las leyendas medievales, cuando dentro del término de un pueblo aparecía el cadáver de una persona muerta de forma violenta y no se llegaba a esclarecer quién había cometido el asesinato, los habitantes de dicho municipio estaban obligados a pagar una multa.

 

Las cuentas del Gran Capitán

Se trata de una expresión irónica que se dice de las cuentas donde figuran partidas exorbitantes, o de aquellas que están hechas de modo arbitrario y sin la debida justificación.

La frase alude a las controvertidas cuentas administrativas que el genio militar Gonzalo Fernández de Córdoba (1453-1515) presentó a los Reyes Católicos después de haber conquistado para ellos el reino de Nápoles. A continuación menciono algunas de las famosas partidas de gastos que Fernández de Córdoba facilitó a los monarcas.

 

A la tercera va la vencida

Con esta locución proverbial se quiere dar a entender que a la tercera tentativa se suele alcanzar el fin deseado.

El origen del dicho no está muy claro. Para algunos expertos, se encuentra en el derecho penal de los siglos XVI y XVII, en que se imponía la pena de muerte al ter furtum, o sea, al tercer hurto.

 

Estar en Babia

Babia es una apartada comarca leonesa que linda con Asturias, España. Regada por un afluente del río Luna, Babia era el lugar de descanso preferido por los Reyes de León, en la baja Edad Media. Con cierta frecuencia, el monarca, harto de los asuntos de palacio y las intrigas de los nobles, empeñados en instaurar un régimen feudal semejante al de Europa septentrional, se apartaba a este lugar paradisíaco y alejado de los campos de batalla. Estas ausencias reales motivaban a menudo la inquietud de los vasallos, a quienes, cuando preguntaban por su señor, se les respondía evasivamente que el rey estaba en Babia. La expresión se hizo proverbial y pasó a la lengua común para describir a quien está distraído y ajeno a la realidad.

 

¡Viva la Pepa!

Con el paso del tiempo, esta expresión popular ha cambiado de significado. Actualmente se le ha dado un sentido de desenfado y jolgorio, y se aplica a quienes tienen un carácter despreocupado.

 

 Dársela a uno con queso

Ya en la Edad Media, La Mancha era famosa por sus vinos de calidad, y taberneros de toda España se desplazaban hasta las bodegas manchegas para comprar los barriles de vino. Antes de pagar, los taberneros tenían la buena costumbre de probar la mercancía.

Esta innoble práctica dio origen a la expresión 'dársela a uno con queso', que se utiliza cuando alguien es engañado o estafado.

 

Las paredes oyen

Esta expresión proverbial nació en Francia y procede de la persecución contra los hugonotes que culminó con la matanza de la noche de San Bartolomé, el 24 de agosto de 1572.

Cuentan los cronistas que la reina Catalina de Médicis (1519-1589), esposa de Enrique II, rey de Francia, era muy desconfiada y persecutora implacable de los hugonotes. Para poder escuchar mejor a las personas de las que más sospechaba, mandó practicar una red de taladros, hábilmente disimulados entre las molduras, en las paredes y techos del Palacio Real. Este sistema de espionaje dio origen a la frase 'las paredes oyen', a la que recurrimos para advertir la prudencia y precaución con que debemos decir lo que puede comprometernos o involucrar a otras personas.

 

Poner la mano en el fuego

La procedencia de este dicho, que se utiliza para manifestar el respaldo total a alguien o algo, se remonta a la época en la que se practicaba el llamado juicio de Dios. También conocida como 'Ordalía', ésta era una institución jurídica que dictaminaba, atendiendo a supuestos mandatos divinos, la inocencia o culpabilidad de una persona o una cosa -un libro, una obra de arte- acusadas de quebrantar las normas establecidas o cometer un pecado.

Ante el Tribunal, el acusado debía sujetar hierros candentes o introducir las manos en la lumbre o en una hoguera. Si la persona salía de la prueba indemne o con pocas quemaduras significaba que Dios la consideraba inocente y, por tanto, no tenía que recibir ningún castigo.

 

¡Vete a la porra!

El modismo tiene su origen en el enorme bastón o porra que llevaba el tambor mayor de los antiguos regimientos. Aún hoy es posible verla en los desfiles militares en los que participa una banda de música. Antes, cuando ésta no desfilaba, la porra se dejaba a la puerta de las dependencias principales, que estaban cercanas a la prevención, el lugar donde los soldados pasaban el arresto por causas leves. El oficial ordenaba al castigado lo siguiente: "¡Vaya usarced a la porra, seor soldado!". La expresión era del todo correcta y usual, pero en la actualidad se emplea para echar de forma despectiva a alguien de nuestra compañía.

 

Poner pies en polvorosa

Para algunos autores, la frase proviene de la nube de polvo o polvareda que se formaba en los antiguos caminos de tierra cuando alguien transitaba por ellos muy deprisa. Otros, sin embargo, fundan el dicho en el lenguaje de germanía o modo de hablar de los gitanos y rufianes, en cuya jerga la palabra polvorosa significa calle.

Pero existe otra versión más simpática que se apoya en el siguiente hecho histórico: preocupado por el avance musulmán, Alfonso III, el Magno, acudió con sus tropas a defender su territorio de los sarracenos. La batalla se libró cerca del río Órbigo, en los campos de Polvorosa, en Palencia, España. Las tropas del rey vencieron al enemigo, pero eso sí, ayudadas por un oportuno eclipse de luna, que atemorizó y desconcertó a los moros.

 

Tonto de capirote

Expresión burlesca que se aplica a la persona muy necia e incapaz.

El maestro Gonzalo Correas, en su Vocabulario de refranes, incluye la expresión bobo de capirote, diciendo que los bobos de esta clase son llamados así porque es común ponerles un capirote por burla. En este sentido, el capirote es un cucurucho de cartón cubierto de tela que llevaban en la cabeza los disciplinantes en las procesiones de cuaresma y llevan actualmente los que van a las de Semana Santa. Unamuno, en un artículo publicado en 1923, decía que tonto de capirote "es el que con un capirote o bonete puntiagudo hace de tonto en las fiestas. Es un tonto de alquiler y casi oficial".


Tener muchos humos

Hoy en día, este modismo se utiliza para designar a las personas que se comportan con altivez, vanidad, presunción o engreimiento desmesurados. También se emplea como reproche hacia quienes aparentan un nivel social o económico que en realidad no les corresponde. En tales casos se suele recurrir a algunas de estas frases: ¡Vaya humos que se gasta! y ¡Se le han subido los humos a la cabeza.

 

Historias rocambolescas

Viene a cuento hablar de este tipo de historias para catalogar una serie de hechos o circunstancias que resultan extraordinarios, exagerados o inverosímiles.

Su origen está en el personaje novelesco Rocambole, protagonista de una serie de novelas escritas por Ponson du Terrail entre los años 1859 y 1867.

 

Echarle a uno los perros

El origen de esta expresión es taurino. Antiguamente, cuando un toro de lidia se mostraba remiso en embestir o rehuía el capote, se sacaba al ruedo una jauría de perros que estaban adiestrados para hostigar al animal con ladridos y mordiscos. Si la res acosada no reaccionaba, finalmente era condenada a la puntilla. De este lance, que el público solía pedir al grito de "¡perros! ¡perros!", proviene la expresión "echar los perros". Ésta se emplea como sinónimo del acto de acosar y hostigar a alguien para sacarle de su pasividad u omisión culpable.

 

Quien se fue a Sevilla, perdió su silla

Durante el reinado de Enrique IV (1425-1474), le fue concedido el arzobispado de Santiago de Compostela a un sobrino del arzobispo de Sevilla, don Alonso de Fonseca. Dado que el reino de Galicia andaba revuelto, el arzobispo electo pensó que la toma de posesión del cargo no iba a ser cosa sencilla, por lo que pidió ayuda a su tío. Don Alonso se desplazó al reino gallego, pero pidió a su sobrino que se ocupara del arzobispado sevillano durante su ausencia.

El arzobispo, tras lograr serenar los ánimos de los gallegos, regresó a Sevilla, pero se encontró con que su sobrino no quería dejar de ningún modo la silla hispalense. Para que desistiera, no sólo fue necesario un mandato del Papa, sino que interviniera el rey y que algunos de sus seguidores fuesen ahorcados tras un breve proceso. A raíz de este trágico suceso nace el refrán 'quien se fue a Sevilla, perdió su silla'. De él se deduce que la ausencia perjudica, no al que se fue a Sevilla, sino al que se fue de ella.

 

Vérsele el plumero

Este dicho tan recurrente se usa para indicar que una persona deja traslucir de forma involuntaria sus verdaderas intenciones o pensamientos en un asunto.

 

¡Apaga y vámonos!

Esta exclamación, que se utiliza para dar por terminada una cosa, tiene su origen en una conseja situada en el pueblo de Pitres. Hace siglos, dos clérigos de este municipio granadino, aspirantes a una plaza de capellán, hicieron una apuesta a ver cuál de ellos celebraba la Santa Misa en el menor tiempo posible.

Tras concluir los preparativos para el desafío religioso y mientras se aproximaban al altar, uno de los curas inició la misa diciendo: "Ite, Missa est", fórmula litúrgica que precedía a la bendición final. El otro, impasible, se giró hacia el monaguillo que sujetaba la vela y exclamó: "¡apaga y vámonos!, que ya está dicha la misa".

 

Poner los puntos sobre las íes

 Esta expresión significa "concretar, determinar, acertar, sintetizar, por lo común con daño o contrariedad para alguno".

La adición del punto sobre la i minúscula data del siglo XVI. El folclorista Joaquín Bastús comenta que "cuando se adaptaron los caracteres góticos era fácil que dos ii se confundieran algunas veces con una u, y para evitar confusión se introdujo la costumbre de poner encima unas tildes, acentos o virgulillas, y este uso se extendió hasta la i sencilla".

 

No hay tu tía

Expresión que se emplea para recalcar que algo carece de solución. Tiene su origen en un ungüento medicinal que en épocas pasadas se aplicaba como remedio para todos los males, la atutía o tuthía, vocablos que derivan del árabe altutiyà.

 

Morder el polvo

Los caballeros de la Edad Media, cuando se sentían mortalmente heridos, tomaban un puñado de tierra y lo mordían, como beso postrero de respeto y despedida a la madre Tierra, que los había sustentado y que ahora iba a recibirles en su seno. Este ritual dio lugar a la expresión morder el polvo, que equivale a humillarse, a darse por vencido.

 

Tomar las de Villadiego

Cuando alguien se ausenta de forma precipitada, generalmente para huir de algún contratiempo o peligro, o abandona su hogar para no sufrir un daño, se dice que esa persona ha tomado las de Villadiego.

 

Armarse la Marimorena

Frase que se utiliza para comunicar que se ha organizado una gran pelea o bronca entre varias personas.

El origen de este dicho popular surgió a raíz del pleito que se abrió en 1579 contra María Morena, más conocida entre sus amistades como Marimorena, tabernera de la corte de Madrid, y su esposo, Alonso de Zayas, por "tener cueros de vino en su casa y no querer vender". La insólita naturaleza de este pleito y el embrollo que desató mientras duró puso de moda la palabra marimorena, con el significado de pendencia, riña o contienda.

 

Eso es Jauja

Este dicho se emplea para designar todo lo que parece o quiere presentarse como modelo de fácil prosperidad y abundancia.

 

En un santiamén

Equivale a decir en un instante. La expresión nace de la fusión de las dos últimas palabras latinas que se dicen al santiguarse: "In nomine Patris, et Filii, et Spiritus Sancti. Amen."

 

Dejar a uno en la estacada

La estacada era el palenque, liza o campo de batalla, construido ordinariamente con estacas -de donde viene su nombre- en que se celebraban los desfiles solemnes, los torneos, justas y demás competiciones entre caballeros. "De aquí se llamó figuradamente quedar o quedarse en la estacada a ser vencido en una disputa, o perder en una empresa, y poner o dejar a uno en la estacada, a matarlo o abandonarlo en un grave peligro o asunto peligroso", explica Rodríguez Marín en su libro Edición crítica del Quijote.

 

Prometer el oro y el moro

Frase irónica que se emplea cuando alguien ofrece cantidades o ganancias considerables y, por lo común, más exageradas que positivas.

Hay quien opina que el dicho procede de un suceso que ocurrió en Jerez en el año 1426. En tiempos del rey Juan II, varios caballeros cristianos de Jerez apresaron en una redada a 40 moros principales, entre ellos al alcaide de Ronda llamado Abdalá y a su sobrino Hamet. A pesar de que Abdalá pagó el rescate con una fuerte suma de dinero, la esposa del caballero Fernández de Valdespino se negó a liberar al sobrino si no le abonaban 100 doblas de oro que había gastado en su guarda y mantenimiento.

 

Habas contadas

Cuando algo nos parece tan claro y evidente que no puede ser de otro modo, se dice que son habas contadas.

Durante mucho tiempo, ayudarse de la semilla de esta planta para contar y efectuar pequeñas operaciones matemáticas, así como para echar suertes, fue algo habitual tanto en las casas como en la plaza pública de muchos pueblos españoles.

 

Música celestial

Antiguamente fue un tema muy debatido el de la existencia o no de dos clases de música: la instrumental, que todos conocemos y escuchamos, y la celestial o música de las esferas, inaudible para los sentidos. Esta última venía determinada por la velocidad y la distancia de los astros. Se llegó a afirmar que las 7 notas de la escala musical se correspondían con 7 planetas del sistema solar, y que la docena de consonancias o series de acordes tenían su equivalente en los 12 signos del zodíaco.

 

Me lo dijo un pajarito

Las aves siempre han tenido fama de ser portadoras de malas o buenas noticias. Tanto en la Biblia como en la literatura clásica abundan alusiones que así lo certifican. Es más, el arte de predecir el futuro por el vuelo y el canto de las aves por parte de los chamanes es la muestra antiquísima de una conexión espiritual entre los pájaros y el hombre.

 

Brillar por su ausencia

El origen de esta expresión irónica, que se emplea para poner de manifiesto la ausencia de una persona que en circunstancias lógicas debería estar presente, procede nada menos que de Tácito.

 

Tratar a baquetazos

Un cruel castigo militar, que fue abolido en 1821, consistía en obligar al soldado que había cometido una falta a que corriese una o más veces, desnudo de cintura para abajo, entre dos filas de soldados que, al pasar, le golpeaban con las baquetas. Éstas no eran otra cosa que las varillas de acero o madera con un casquillo de cuero o metal en su punta que se usaban para cargar los fusiles.

 

 
Frases fetes de La Valldigna PDF Imprimir Correu
Escrit per Administradora   

 

 

No saps fer la o en un canut

Secretes en  reunió , falta d’ educació

Fer cara de pocs amics

Qui et vol mal et farà riure i qui et vol bé et farà plor(Quien bien te quiere , te hará llorar)

Estar més content que unes pasqües

Goteta a goteta es fa riu

L'aigua fa la vista clara

Anar per llana i tornar esquilà

Deixar-se de romanços

Sentir campanes sense saber per on

No dir ni piu

Xerrar pels colzes

Canviar de camisa

Haver-hi roba estesa

Saber nadar i guardar la roba

La roba bruta es neteja dins de casa

A on no hi ha sang, no es fan botifarres

Anar amb peus de plom

Bufar l'orella

Deixar amb la mel a la boca

Qui no estrena en diumenge de rams , no estrena en tot l’any

Empinar el colze

 


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